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domingo, mayo 29, 2011

RINDEN HOMENAJE A GONZALO ARTIDO ALLINO

Familiares e integrantes de la comunidad haitiana en La Habana rindieron un merecido homenaje a GONZALO ARTIDO ALLINO, fallecido el 29 de mayo de 2009, y quien fungiera hasta su deceso como Coordinador del Comité Gestor de la Asociación de Haitianos Residentes y sus Descendientes en Cuba.

En la iglesia San Juan de Letrán, de 19 entre I y J, en el Vedado, se ofició a las diez de la mañana de este domingo 29 de mayo una misa durante la cual se recordó a Gonzalo.

Posterior a la ceremonia religiosa los familiares e integrantes de la comunidad haitiana se dirigieron a la Necrópolis de Colón, donde depositaron ofrendas florales en la tumba que guardan los restos de Artidó.

En horas de la tarde se presentó por primera vez la multimedia HASTA SIEMPRE QUERIDO ARTIDO, elaborada a partir de los inconclusos relatos que preparara en vida Gonzalo, contentivo de un anecdotario sobre sus experiencias personales.

Se informó que la referida multimedia se continuará ampliando y se completará con los testimonios de familiares, amigos y compañeros de lucha de Artidó.

Como se expresara en la despedida de duelo durante su sepelio, Gonzalo, al frente del Comité Gestor de la Asociación de Haitianos y sus Descendientes Residentes en Cuba, constituyó un gestor de la unidad dentro de esta comunidad y un activo defensor de la cultura de esta etnia en el país.

sábado, diciembre 12, 2009

SEGUNDAS JORNADAS DE CULTURA DE HAITÍ EN HOMENAJE A MARTHA JEAN-CLAUDE, 2009

Entre el viernes once y el domingo trece de diciembre del 2009 se desarrollaron las Segundas Jornadas de la Cultura Haitiana en el municipio Plaza de la Revolución, provincia Ciudad de La Habana, Cuba.

El Proyecto Comunitario Rincón de los Milagros, en coordinación con la Dirección Municipal de Cultura, el Consejo Popular de Plaza, la Fundación Martha Jean-Claude, la Comunidad de Haitianos de la Asociación del Caribe y los vecinos de la comunidad, fueron los promotores de las actividades realizadas este fin de semana, teniendo como sede el local del Proyecto, en la calle Tulipán s/n, entre Marino y Estancia, Nuevo Vedado.

INSTANTÁNEA TOMADA DURANTE LA FILMACIÓN DE LA PELÍCULA YAMBAO. APARECEN MARTHA JEAN CLAUDE Y ROSITA JEAN OPHILIAS, LA HAITIANITA, PRIMERA CANTANTE EN CREOLE EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN CUBANOS EN LA DÉCADA DE 1950.

Un elenco artístico, encabezado por el grupo Misterios del Vodú en Cuba, y aconpañado por los grupos D´ Melé, Siete Potencias, Afroamérica y Zetaní-Zetaní, entre otros, tuvo a su cargo la presentación artístico-cultural en las veladas.

El programa general contempló las siguientes actividades:

Viernes 11, a las 2:00 pm.

o 2:00: Ritual del vodú (Ochán).
o 3:00: Presentación de la actividad.
o 4:30: Conferencia, filmes debates y homenaje a Martha Jean-Claude:

Sábado 13: 2:00 pm.

Desde la 2:00 pm: Tarde artística con la participación de varios grupos de cantos y bailes de Haití y el Caribe y otros performances. Al final, pasacalle y noche cubana de bailes y canciones.

Domingo 14: 2:00 pm.

Clausura:
o Conferencia y debates.
Actividades artísticas

El Comité Organizador de las Jornadas estuvo integrado por:

1. Manuel Semanat Beltrán, miembro de la ACAA, Coordinador del Rincón de los Milagros: 881 26 31
2. Prof. MSc. Manuel Rivero Glean: Asesor y promotor cultural: 882 01 78 y e-mail: mrglean@eaeht.tur.cu
3. Gilberto Carballosa, poeta, Promotor y productora cultural y miembro de la Fundación N. Guillén: 878 52 02
4. Josué Gómez, Promotor cultural, e-mail: xoxuex61@yahoo.es
5. Richard Mirabal Jean Claude, Presidente de la Fundación Martha Jean-Claude.
6. Pototo, Promotor cultural del Mercado del Ejército Juvenil del Trabajo.
7. Enrique Saúl, Promotor Cultural del Consejo Plaza.

viernes, octubre 30, 2009

CELEBRAN EN EL MUNICIPIO URBANO NORIS,
PROVINCIA DE HOLGUIN,
EL DIA INTERNACIONAL DEL CREOLE

Holguín, 27 oct (AIN). El Día Internacional del Creole, declarado cada 28 de octubre desde 1979 en las Islas Seychelles, se celebró en San Germán, municipio holguinero de Urbano Noris, por representantes de la comunidad de haitianos residentes en Cuba.

Distintas personalidades investigadoras en Matanzas, Ciudad de La Habana y Holguín, se reunieron en la casa de la cultura Rubén Martínez Villena y brindaron referencias sobre el esfuerzo nacional por mantener y desarrollar el uso del creole por los descendientes haitianos, caribeños y por otros ciudadanos del país.

Integrantes de agrupaciones folclóricas haitianas del municipio Urbano Noris interpretaron ritmos, cantos en creole y varias danzas típicas.

El creole es una lengua nacida con sus símbolos, signos, dibujos y sonidos en más de 200 variedades de matices para expresar los pensamientos de los pueblos que la cultivan en el Caribe anglófono, francófono, los de base portugués, amerindianos y de español, y en otros lugares.

“El término ´kreyol´” –ha afirmado el doctor Piere Wilny Tessono, agregado cultural de la Embajada de Haití en Argentina-- se remonta a la época de la colonización por un préstamo hecho al idioma portugués “kreyol” transferido luego en forma de sustantivo “kreyol” al francés por intermedio del idioma español en su verbo “criar”.

Esta lengua llega al territorio cubano con las oleadas de franceses y las dotaciones de esclavos, de negros y mestizos libres que huyeron de los embates de la Revolución de Haití en el período de 1791 a 1804.

Hoy se habla en las provincias orientales , además de estar difundido en Camaguey y Ciego de Avila, en menor medida en Ciudad de La Habana y demás provincias, según la presencia de antillanos, y se comenzó a celebrar el Día Internacional del Creole desde en 1996.

martes, septiembre 08, 2009

PARTICIPARON INTEGRANTES DEL COLLECTIF DES JEUNES POUR LA DEFENSE DE L´ENVIRONNEMENT (CJDE) EN LAS FIESTAS DEL PRIMERO DE MAYO EN CUBA

La celebración del Primero de mayo de 2009 tuvo en Cuba la presencia de un grupo de destacados activistas haitianos sobre el medio ambiente, quienes integraron la IV Brigada Internacional compuestas por centenares de representantes sindicalistas, trabajadores, jóvenes y de la tercera edad de diversas partes del mundo, solidarios con el pueblo cubano.

GUY-GERALD MENARD relata las impresiones del viaje recibidas por el grupo de jovenes y adultos haitianos.

Ellos participaron del grandioso desfile de este día, contemplaron desde la tribuna la marcha de miles de capitalinos en representación del resto del pueblo cubano, e integraron la caravana de estos invitados que recorrió parte del archipiélago cubano.

Guy-Gérald Ménard, uno de los dos adultos integrantes del grupo haitiano, traslada sus impresiones sobre este visita y estancia en Cuba.

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IV BRIGADE INTERNATIONALE 1er MAI
PARTICIPATION HAITIENNE
COMPTE RENDU
_______________________

INTRODUCTION

Jeudi 30 avril 2009 une délégation de cinq membres, trois jeunes de 17 ans du Collectif des Jeunes pour la Défense de l’Environnement (CJDE) accompagnés de deux adultes militant au sein du Comité de Résistance Benoît Batraville ( CRBB ), a laissé Port-au-Prince à bord d’un vol de Aero Caribbean à destination de La Havane via Santiago.

Con su bella sonrisa, DARLINE PIERRE

Le groupe partit sur l’invitation de l’Institut Cubain d’Amitié entre les Peuples (ICAP) en vue de prendre part au programme de la IVème édition de la Brigade Mondiale 1er Mai de Solidarité avec Cuba, du 27 avril au 10 mai.

ACCUEIL

Raimondo, rencontré déjà en Haïti, reçut la délégation à son arrivée à l’Aéroport José Martí et l’introduisit auprès de Carlos, lui aussi francophone, à qui incombait la tâche de conduire ces invités à leur destination finale : le Camp International Julio Antonio Mella ( CIJAM ). Le trajet nocturne en autobus, éclairé en grande partie par la lune, nous donna une première impression de bonne gestion spatiale et du bon entretien des routes. Constat qui devait par la suite se confirmer.

A FRANCIA SABINA FAUSTIN le sorprnedió la visita a Cuba.

L’accueil au camp fut très chaleureux et pendant toute la durée du séjour une atmosphère conviviale y régna. Dès les premiers moments l’Administration fit son possible pour nous mettre à l’aise. Un contraste marquant avec l’attitude rigide, non hostile, des agents de l’immigration à Santiago qui n’ont consenti aucun effort d’interprétariat pour les visiteurs qui maîtrisent mal l’espagnol. Nous ne pouvons que féliciter le Directeur du CIJAM et tous ses collaborateurs pour leur professionnalisme et leur camaraderie. Une attention toute spéciale à Eva, Fidelia et Gisel pour leur gentillesse à notre égard.

JOURNEE DES TRAVAILLEURS

La célébration du 1er mai fut totalement grandiose avec pour théâtre la Place de la Révolution José Martí ornée de photos géantes d’éminents leaders du socialisme Cubain et international.

La manifestation, véritable marée humaine défilant dans un mélange de sons et de couleurs, arborait drapeaux et pancartes à la faveur de chants révolutionnaires et airs martiaux agrémentés de slogans imprégnés de ferveur patriotique en communion avec la solidarité fraternelle des 200 citoyens de 36 pays formant la brigade internationale venus témoigner leur reconnaissance à la révolution Cubaine et ses cinquante années de résistance face à l’impérialisme.

Aussi était-il normal que ce soit les cohortes de jeunes de tous âges, représentant le futur de la nation, qui clôturèrent cette glorieuse marche. Il fut agréable de constater les équipes de nettoyage motorisées faisant queue au cortège se mettre au travail sitôt la manifestation terminée sur la place.

PALAIS DES CONVENTIONS

La Rencontre Mondiale de Solidarité avec Cuba au Palais des Conventions fut une réussite tant du point de vue de la solennité des lieux, de l’organisation, du protocole et du contenu des messages :

• Hommages à la Centrale des Travailleurs de Cuba à l’occasion de son 70ème anniversaire et à la nation Cubaine pour ses 50 années de révolution continue.
• Support à la campagne menée en faveur des cinq héros injustement détenus dans les geôles américaines.
• Dénonciation du blocus criminel des Etats-Unis contre Cuba.
• Reconnaissance vis-à-vis des avancées réalisées grâce au socialisme par la société Cubaine, notamment dans les domaines de la santé et de l’éducation.
• Expression de gratitude face aux fruits de la coopération Cubaine avec les peuples du monde entier au nom de l’internationalisme.

Ansiaba esta visita a Cuba, dice JEFF GAILLARD

DE LA HAVANE A CIENFUEGOS

Le trajet de La Havane à Cienfuegos le 3 mai et plus tard de cette dernière à Santa Clara le 7 mai a permis d’apprécier la rigoureuse planification de l’environnement urbain et rural ainsi que la propreté des rues et des routes. A remarquer cependant que bon nombre de logements sociaux bénéficieraient d’une bonne couche de peinture. L’hébergement à l’hôtel Pasacaballos fut très satisfaisant. Cela nous a un peu changé du régime austère du camp. Rien à redire concernant le service sinon que parfois le réapprovisionnement en café au restaurant s’est parfois fait attendre. Les spectacles étaient de haut niveau et une attention particulière a été accordée à la participation des invités.

VISITE A UNE ECOLE D’ART

Il est bien dommage que faute de temps on a dû le 4 mai diviser la brigade en trois groupes dont chacun devait choisir de visiter au choix soit un centre d’éducation spéciale, soit une école d’art ou encore une école primaire. Quoiqu’il en soit, la visite à l’Ecole d’Art Benny Moré fut divertissante et pleine d’intérêt. Outre de courtes performances des élèves démontrant une certaine maîtrise de la voix, de divers instruments de musique et des techniques de danse, nous fûmes gratifiés des explications de la Directrice sur : le processus de sélection des élèves qui viennent de cinq localités proches, l’opportunité qui leur est offerte de se former ultérieurement au niveau régional et national et le partage horaire entre le curriculum régulier et l’apprentissage artistique.

COMITE DE DEFENSE DE LA REVOLUTION

Une sortie dans la soirée nous amena à rencontrer le Comité de Défense de la Révolution (CDR) de la Communauté Simon Bolivar, nous familiarisant avec les tâches dudit comité qui sont entre autres :

• Préserver l’unité des habitants
• Commémorer les dates importantes
• Organiser des activités artistiques et culturelles au bénéfice des familles des travailleurs.

Les membres de la brigade ont fait honneur aux tables garnies de fruits préparées à leur intention tout en dialoguant avec ces familles dont ils ont fait le tour des logements. Ces derniers coquets et décents ont été construits grâce à la coopération active entre l’état bolivarien du Venezuela et celui socialiste de Cuba.

CENTRALE DES TRAVAILLEURS

La matinée du 5 mai fut consacrée au travail productif où le ramassage des mangues fut suivi d’une rencontre avec les dirigeants de la Centrale des Travailleurs Cubains et des Travailleurs Sociaux dans une usine de traitement de fruits. Là, les responsables après s’être présentés firent un historique de leur organisation, leur rôle dans le système de production et le processus suivi à l’usine. Cette sortie instructive prit fin avec une collation.

VISITE A UNE RAFFINERIE

Mercredi 6 mai vers 8h30 nous nous sommes rendus à la Raffinerie Camilo Cienfuegos, imposant complexe chimique relancé en 2006 avec la collaboration du Venezuela dans le cadre des accords de l’ALBA. Le comité qui nous reçut dans une salle de conférence plaisante et confortable s’est montré obligeant dans ses explications relatives au fonctionnement de l’usine. Il répondit de bon gré aux questions, notamment sur l’utilisation du surplus de carburant et le risque potentiel que pourrait causer à l’environnement les émissions échappant de la cheminée.

VISITE A UN CENTRE MEDICAL

L’après midi nous eûmes l’opportunité de visiter la Polyclinique Universitaire Fabio Di Celmo à laquelle deux centres un peu éloignés sont attachés. Ils s’occupent de toutes sortes de pathologies et restent ouverts 24 heures sur 24 selon les dires de la responsable. Celle-ci nous présenta ses collaborateurs et nous accompagna dans un tour de l’établissement en nous fournissant les informations nécessaires suivies de commentaires appropriés.

DANIEL DORSENVIL, responsable del grupo de haitianos visitantes.

Ensuite notre groupe rencontra plusieurs des 23 étudiants - 22 Honduriens et 1 Vénézuélien - participant au Nouveau Programme de Médecine Latino-Américaine. Les futurs médecins nous ont éclairé de bonne grâce sur leurs études et le déroulement du programme.

SANTA CLARA

Le départ tant attendu pour Santa Clara le 7 mai n’a pas déçu les attentes. Le complexe sculptural Che Guevara est à la dimension du héros légendaire de la Révolution Cubaine dont on retrouve l’effigie partout dans le monde. Autant le mémorial aux combattants invite au respect et au recueillement, autant le musée consacré au Che aiguise la curiosité.

L’examen des pièces exposées tant à l’intérieur qu’à l’extérieur des wagons du train blindé nous permit de renouer avec un épisode glorieux de la lutte contre la dictature de Batista, qui met en exergue l’intelligence du Commandant Guevara comme stratège militaire. Une autorité de la commune se fit un plaisir de nous relater une fois encore la bataille de Santa Clara, placée dans son contexte historique, soulignant son enjeu et son dénouement heureux qui sonna le glas d’une des dictatures féroce de la Caraïbe. Ce fut imprégné d’une grande satisfaction que nous rentrâmes au CIJAM.

RENCONTRE DE SOLIDARITE

Le vendredi 8 mai se tint la Rencontre de Solidarité avec les familles des cinq Cubains incarcérés injustement aux Etats-Unis. Ce fut l’occasion pour la Délégation Haïtienne de se familiariser avec ce cas vu que nous avions raté le visionnage du documentaire « Le Procès » projeté avant notre arrivée.

La réunion fut rehaussée par l’intervention magistrale de la Présidente de l’ICAP et par les nombreux témoignages de solidarité exprimés par plusieurs délégations présentes y compris la nôtre. Ce jour là nous eûmes l’heureuse opportunité de lier connaissance avec Ariane et Ariel.

Plus tard la Soirée Internationale offrit aux membres de la IVème Brigade Internationale1er Mai le moyen de goûter aux mets représentatifs des pays participants et d’apprécier un échantillon artistique de la culture de leurs peuples respectifs.

RANDONNEE A LA HAVANE

Samedi 9 mai, escale à la Maison de l’Amitié avant la ballade en ville : pierre polie, voûtes et colonnades, aménagement spatial fonctionnel agrémenté de verdure, architecture solide et imposante, maison qui porte bien son nom.

Promenade à travers La Havane moderne guidée par Ariane. Après un détour où nous traversons un marché intérieur, nous retrouvons des voies larges flanquées de bâtisses cossues à l’ombre de grands arbres. Quartiers résidentiels, secteur commercial, les maisons et immeubles dotés de plusieurs étages se succèdent. Aux carrefours une multitude de gens assaillent les bus qui semblent ne pas suffire à la demande. Un problème de logement existe, mais on nous rassure : « A Cuba personne ne dort pratiquement dans les rues ».

MALECON ET VIELLE HAVANE

Nous arrivons enfin sur le Malecòn qui s’étire à perte de vue. Un ancien fort sur la jetée veille encore sur la ville. L’ancienne Havane qui tente de se refaire une beauté s’offre à la vue des passants.

On déambule sur le tronçon réservé aux artistes pour déboucher sur le Parc José Martí dont la statue est omniprésente. Puis, nos pas obliques nous amènent a la rue Obispo grouillant de monde attiré ici et là par les magasins, restaurants, ateliers, étalages d’artisans si ce n’est l’hôtel rendu célèbre par Papa Hemingway.

Féérie de sons et de couleurs, des travestis montés sur échasses nous croisent avec bonhomie et humour. Après des coups d’œil furtifs ou scrutateurs sur les titres exposés par les bouquinistes, notre petite troupe à laquelle s’était jointe la Délégation Martiniquaise s’engouffre dans un taxi, face à la mer.

De là nous rejoignons rapidement la Maison de l’Amitié où nous attendent les autobus qui doivent nous ramener au Camp International Julio Antonio Mella.

JOURNEE DES MERES

Cette dernière journée au camp fut couronnée par un spectacle culturel animé par de jeunes artistes, comédiens et danseurs, de la communauté environnante qui ont donné une performance de très bonne qualité. Ils furent suivis d’un groupe musical qui s’est montré tout aussi bien à la hauteur et a su capter l’attention de l’assistance.

Un moment spécial fut réservé à l’intention des mères avec lesquelles on partagea un gâteau. On s’est séparé très tard en essayant de ne pas penser au retour des délégations dans leurs pays respectifs prévu pour le lendemain 10 mai.

CONCLUSION

Ce voyage à Cuba, une première pour chacun des membres de la Délégation Haïtienne, s’est révélé une expérience unique et enrichissante. Mise à part la concrétisation d’un rêve, c’était le moyen idéal, quoique limité dans le temps, de nous familiariser avec la société Cubaine et son mode de fonctionnement.

Nulle perception, fut elle a priori favorable, ne saurait remplacer les effets du vécu.

Notre seul regret est de n’avoir pu être présents dès les premiers jours du programme conçu pour cette année.

Ce bain de solidarité avec Cuba aux côtés d’autres camarades du monde entier ranime notre ferveur et nourrit notre détermination à lutter pour la liberté des peuples et l’avènement d’un monde meilleur et juste, privé de l’exploitation de l’homme par l’homme.


_________________
Guy-Gérald Ménard
10 juin 2009

domingo, septiembre 06, 2009


CARTA DEL CLUB DE AMIGOS DE LEOGANE, HAITI, AL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA
(Fuente: http://www.demandfreetofive.org/articulo/1679/2009/09/carta-del-club-de-amigos-de-leogane-haiti-al-presidente-de-ee-uu.html)

Club des Amis de Cuba de Léogâne (C.A.C.L)
18 de agosto de 2009
Del Club de Amigos de Léogâne, Haití.

Al Presidente de EE.UU.
Exc. Señor Barack Hussein Obama

Exc. Señor Presidente:

El Club de amigos de Cuba de Léogâne. Haití, le saluda en hombre del pueblo haitiano. Igualmente le envía este mensaje con el objetivo de solicitarle que reflexione sobre el caso de los Cinco Héroes Cubanos detenidos ilegalmente en EE.UU. por la ex administración del presidente George W. Bush.

En el veredicto pronunciado por tres jueces de la Corte de Apelaciones de Atlanta, todo demostró que groseras violaciones fueron cometidas en contra de los Cinco cubanos. El 27 de mayo de 2005, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias, de la Comisión de Derechos Humanos, declaró que existía lo que podíamos llamar, privación arbitraria de la libertad en ese caso.

Señor Presidente, los miembros del Club de Amigos de Cuba de Léogâne, Haití, demandan de usted que haga una revisión de esta situación que el gobierno de Bush ignoró completamente. A partir de la negativa de la exministra del Sr. Bush, comprendimos que los Cinco Héroes fueron detenidos por causas políticas, y más aun, que han sufrido por ello la misma suerte que los delincuentes comunes, pues comparten las mismas celdas que ellos.

Señor Presidente, pensamos que es responsabilidad de su gobierno la de resolver este problema y de impedir que una cosa de tal magnitud se repita.

Esperando impacientemente la realización de otro proceso a fin de determinar que son inocentes, pues eso es lo que son.

Sírvase recibir Señor Presidente nuestros saludos más sinceros.

domingo, noviembre 09, 2008

HOMENAJE A DESSALINES A 250 AÑOS DE SU NATALICIO

La Habana, 26 oct 2008.- “Haití ante sus desafíos, a los 250 años del nacimiento de Jean Jacques Dessalines” es el enunciado de la convocatoria efectuada por integrantes de la comunidad de haitianos y sus descendientes en provincia de Ciudad de la Habana para homenajear al patriota caribeño.

Lo anterior fue dado a conocer este sábado en la Casa de la Cultura del Cotorro durante la celebración del Día Internacional del Creole, que contó con la asistencia del doctor Jean Maxius Bernard, Consejero y Encargado de asuntos culturales de la Embajada de Haití en Cuba.

Jean Jacques Dessalines nació en Guinea el 20 de septiembre de 1758, capturado en su juventud y llevado a Haití como esclavo. Participó no sólo en la rebelión desarrollada desde 1791 contra el dominio esclavista sino que se convirtió en una de las principales figura de la Revolución haitiana.

La jornada de tributo al fundador de la patria haitiana se extenderá hasta el 17 de octubre del 2009, aniversario del asesinato de este líder en el 1806, y se proponen un conjunto de acciones reflexivas y culturales a organizaciones, entidades estatales, personalidades, estudiantes y otros componentes de la sociedad cubana.

El doctor Bernard expuso sobre el rol de Jean Jacques Dessalines en la Revolución haitiana y la significación de su personalidad en la historia de ese país y del llamado Nuevo Mundo.
CONVOCAN A CONMEMORAR EN CUBA LOS 250 AÑOS DEL
NATALICIO DEL GENERALISIMO JEAN JACQUES DESSALINES



REPUBLICA DE CUBA

COMITÉ DE LOS 250 AÑOS DEL NATALICIO DEL
GENERALISIMO JEAN JACQUES DESSALINES

CONVOCATORIA

TEMA: HAITI ANTE SUS DESAFIOS A LOS 250 ANOS
DEL NATALICIO DE JEAN JACQUES DESSALINES

Bajo la idea de "Haití ante sus desafíos, a los 250 años del natalicio de Jean Jacques Dessalines", ocurrido en Guinea el 20 de septiembre del 1758, se convoca a organizaciones, entidades estatales, personalidades, estudiantes y otros componentes de la sociedad a rendir tributo al fundador de la patria haitiana.

El intercambio teórico sobre Jean Jacques Dessalines permitirá establecer su rol en la revolución haitiana y la significación de su personalidad en la historia de este país y del Nuevo Mundo.

Líder de la Revolución haitiana, proclamó la independencia del país el primero de enero de 1804.

Este aniversario constituye una especial ocasión para reflexionar, fijar conceptos, proyectos y acciones con motivo de la situación actual de Haití en pro del desarrollo económico y social para todos los haitianos.

Igualmente, para intercambiar sobre el aumento, integralidad y permanencia de la cooperación en todos los ámbitos con esa nación.

La conmemoración abarcará el período del 25 de octubre de 2008 hasta el 17 de octubre del 2009, fecha en que se conmemora la muerte de Jean Jacques Dessalines en 1806.

El conjunto de acciones a desplegar en esta jornada comprende paneles, mesas redondas, coloquios, conferencias, talleres, exposiciones, concursos en las más variadas formas de intercambios teóricos.

También, publicaciones, presentaciones de documentales, divulgación de las actividades nacionales e internacionales vinculadas a Jean Jacques Dessalines y a Haití.

Un aspecto muy importante de este homenaje lo constituirá la reafirmación de los potenciales aportes de toda naturaleza de la comunidad de haitianos y sus descendientes residentes en Cuba, de los estudiantes haitianos radicados en el país y de los demás componentes de la sociedad cubana en apoyo a los desafíos que enfrenta el pueblo haitiano.

Los interesados en participar en la jornada deberán comunicarse directamente con el COMITÉ DE LOS 250 AÑOS DEL NATALICIO DEL GENERALISIMO JEAN JACQUES DESSALINES.

En La Habana:

Gonzalo Artido Consuelo Doris Díaz Raimundo Gomez
Telf. (537) 832 4101 Tel: (537) 881-3506 Telf. (537) 832-6901
e-mail : ray@ain.cu

Cotorro, 25 de octubre del 2008

miércoles, octubre 24, 2007

JOSE A. MARTINEZ ALCANTARA, EL INTERNACIONALISTA (22-10-2004)

Significó mucho para mí cumplir la misión a la que me mandó la Revolución en Angola, como combatiente reservista.

Allí libré acciones directas combatiendo al enemigo de ese pueblo africano, pagando, como ya se ha dicho por Fidel Castro, esa deuda moral que tenemos los cubanos con los hijos de Africa que fueron arrebatados por la fuerza por los colonialistas, y traídos como esclavos tanto para Cuba, como para Haití y las demás zonas del Nuevo Continente.

Soy trabajador de la empresa ECOI-18, de Florida, Camaguey, en el Contingente Julio Sanguily. Antes trabajé en la Empresa de Cultivos Varios de Florida, en la que dediqué parte de mi juventud, participando directamente en labores de construcción.

A lo largo de los años he participado en la construcción de muchas de las escuelas y viviendas que hoy cuenta este municipio de Florida.

Soy hijo de haitianos. Mi padre se llamaba Medeise Almazan y le decían Chode. Nació en O Cayes. Mi abuelo, Camile Almazan , también de O Cayes, vino hacia Cuba en 1902, después regresó a Haití e hizo un par de viajes más a Cuba.

En 1948 vinieron a Cuba y entonces, se quedaron aquí. Se establecieron en Palma Soriano, provincia de Santiago de Cuba, para la recogida de café. Después se trasladaron hacia la colonia Santiago Pérez, en el actual municipio Carlos Manuel de Céspedes, provincia de Camaguey, donde se incorporaron al corte de caña y otras labores agrícolas como la chapea, surque de caña y otras tareas.

Mi padre se casó con mi mamá, una cubana, en Vega Honda, en Palma Soriano, antigua provincia de Oriente. Después se mudaron para Florida, en Camaguey.
Nací en 1955.

Ellos me dieron una educación que fue más allá de la que recibí en la escuela. Me prepararon para la vida, para el trabajo. Mi padre me enseñaba ha hablar en creole y me insertó en los primeros pasos y participé en algunos cortes de caña aún siendo menor.

Pero ello no impidió que siempre velara porque yo estudiara. Luchó mucho porque alcanzar los estudios superiores.

Mi padre nos narraba cómo era la vida en Haití, cómo se trabajaba allá, cómo se ayudaban unos a otros, cómo compartían sus terrenos y los cosechaban. Tenían, incluso, trapiches criollos y molían la caña.

También contaba sobre la venta que se hacía de los productos. Decía que se reunían en un lugar determinado como especie de un mercado, para vender los productos. Constantemente nos hacía anécdotas sobre eso y nos enseñaba, incluso, fotos que conservaba de esa época.

Estudié la enseñanza media superior en La Habana y continué y me gradué como Ejecutor de Obra Civil, mi actual profesión.

Me encontraba trabajando en la Empresa de Cultivos Varios de Florida me seleccionaron para cumplir la misión internacionalista en Angola.

Participé en aquella contienda y tuve un desempeño que fue reconocido. Tengo cinco o seis medallas, dos o tres estímulos y medallas de Primera Clase, como la Medalla Antonio Maceo, la Medalla Distinguida de Angola Agostino Neto, recibida por una labor realizada allá, y recientemente me hicieron llegar y entregaron aquí en Cuba la Medalla de la República Popular de Angola.

Cumplí sencillamente con la Revolución, su mandato de internacionalismo proletario, al igual que miles y miles de cubanos que han actuado en defensa de la Revolución, como ahora lo han mostrado los cinco cubanos prisioneros del imperio por haber luchado contra el terrorismo en los propios Estados Unidos de Norteamérica.
RAQUEL MOISES FELIX, LA MAESTRA

Nací el 22 de julio de 1946, en Bayate, Guantánamo.

El lugar donde yo nací era un poco complicado. Allí habían emigrado miles de haitianos que trabajaron, hicieron sus fincas y vivieron de lo que hacían.

Soy hija de Mauricio Moisés Claire, nacido el 14 de junio de 1925 en Francia, y donde trabajó como criado en una casa; de allí viajó a Haití, por un problema con la esposa de mi abuelo, se hizo panadero y, cuando se produjo un conflicto político o guerra, con un cambio de gobierno, entonces se trasladó para Cuba.

Mi mamá fue Julia Félix Veranez, nacida el 24 de diciembre de 1925 en Miranda, Holguín.

Ambos están fallecidos.

Mis abuelos maternos fueron Salomón Félix Deyet, nacido en Jeremie, y Modesta Veranez Félix, nacida en San Juan del Sur, Port Salut.

Vivíamos juntos, una casita al lado de la otra. La de Ducier, la de Teresa, la de María la gorda, la de la otra Teresa, la de mi madre…

Mi papá se dedicó en Cuba a trabajos duros: a tumbar monte, a hacer fincas (hizo como tres en el lugar en que residíamos). Cortaba los árboles, quemaba los palos y sembraba maíz y café.

Así hacían todos los haitianos que residían por allí y convirtieron en explotables todas aquella tierras de las lomas.

Pero las fincas eran de Rafael Ducier, cuyo hijo trabajaba como ingeniero mecánico en la Ciudad Universitaria José Antonio Echevarría (CUJAE), y tenía un padrino, Ramón Almirante.

Todos los años ocurría que no había dinero para comprar nada, porque siempre quebraba la finca. Ducier y Almirante se quedaban con el dinero.

A los haitianos siempre les sucedía lo mismo; no les alcanzaba el dinero cuando hacían la liquidación de la cosecha de café. Entonces les daban otro pedazo de tierra, llena de monte, para que tumbara los arbustos, la limpiara, para sembrar café.

El guajiro no tenía otro camino, tenía que seguir trabajando como ignorante y vivir con la esperanza de tener al año siguiente, en la nueva finca que había creado, la cantidad de dinero que no había logrado en ese año. Pero al siguiente período, le sucedía lo mismo.

La mayoría de los padres regalaban a sus hijos. Mi papá mandó a una de mis hermanas para la Somanta, a la otra, que murió, para la casa de la haitiana Lucilo, porque la cosa estaba dura.

Cuando llegaba la época de la cosecha las reunía para trabajar y, al terminar la cosecha, las mandaba de nuevo de vuelta.

Yo recogí café sembrado por mi padre, porque desde chiquita nos llevaban al campo, a llevarle la comida, recoger café y demás menesteres.

Todos se quejaban de tal situación pero, ¿Quién iba a reclamar? ¿A la misma persona que le decía que no quedaba nada, que la liquidación de la cosecha era 0 y se quedaba con la finca y los cafetos?

El haitiano sólo preparaba la finca, las ponía en explotación y la cosechaba.

Los haitianos no sabían leer ni escribir. Los que vinieron hacia Cuba vivían muy mal en Haití. Los que allí tenían superior status emigraron hacia las grandes ciudades de países desarrollados.

Mi padre era un hombre instruido, tenía un cuarto o quinto grado de escolaridad; mi mamá, no. Sabía un poco y siempre tenía el interés de que sus hijos aprendieran. Leía la Biblia y le enseñó a mi mamá a hacer muchas cosas. Sus hijas fuimos guiadas hacia los estudios. Mandó a mi hermana mayor a la ciudad a aprender a coser y otras cosas. Exigía que las niñas fuéramos a la escuela.

Cuando hablo de mi madre lo hago pensando que tanto ella como las otras mujeres haitianas sufrieron las consecuencias sociales imperantes. Todas ellas tenían la misma situación. Algunas venían directamente desde Haití, pero muy jovencitas; otras eran nacidas en Cuba como descendientes de haitianos.

Mi papa trabajó con mi abuelo materno, Salomón Félix Félix –que estaba en Cuba antes que él- en la zafra azucarera en el central Jurisdicción. Se casó con su hija, Julia Félix Veranes, aún una niña sin conocimiento de la vida, nacida en Cuba, y se pasó la vida procreando, enclaustrada en la casa, por el temor de mi padre de perderla.

Eso originó que mi madre estuviera siempre seria, no tenía alegría. Era una mujer muy bonita, muy hermosa, pero sin paz. Era una muchachita sin nivel cultural. ¿Qué habilidades tenía? Bordaba, tejía y cosía. Por eso, nos enseñó y todas nosotras, sabemos coser y bordar.

La única salida de la casa que hacía era los domingos, a rezar en el templo. Aprendió a leer la Biblia, cosa buena, porque no tuvo tiempo de ir a la escuela. No era feliz. No tenía las cosas que necesita el ser humano para vivir.

En el tiempo de la recogida de café mi padre regresaba a las lomas y mi abuela, Modesta Veranes Peña, se quedaba con las hijas de él.

Mi abuelo era un hombre muy serio, no se reía casi nunca, un viejo hermoso. No tenía tabúes respecto a estar vigilando constantemente a las hembras si se enamoraban o no, de si un hombre venía, enamoraba a su hija y se casaba.

A pesar de su ignorancia, mantenía una cultura y una concepción del mundo desarrollada, porque no poseía recursos para haber aprendido más.

Mi abuela, no muy hermosa pero sí cariñosa y agradable. Se podía aprender muchas cosas de ella. Vino desde Haití, dejando hijos allá, y tenía la cultura de andar limpia, bonita y de hablar con sus hijos y darles buenos consejos.

Yo no recibí de mi madre ese mismo trato que nos daba nuestra abuela. Mi abuela era otra mujer, que ya tenía familia hecha en Haití y mi abuelo, que vivió toda su vida enamorado de ella. Era una persona muy activa, que cuando hablaba había que escucharla, que decía las cosas que había que hacer, que decía lo que había que aprender, y por qué la mujer debía luchar y no estancarse. Era cristiana y de respeto, porque nunca abandonó la cultura que trajo consigo de su país y que mantuvo toda su vida en Cuba.

Los dos vivieron muchos años. Murieron de vejez: mi abuelo en el 1977 y mi abuela en el 1981.

Mi madre murió y también otras dos tías mías. Otras dos tías, Isabel y Petronila Félix Veranes, se mantienen con vida en la ciudad de Camaguey. Los tíos, se encuentran dispersos, algunos en Bayate y otros ni se por dónde.

De mis abuelos paternos no puedo decir nada porque no llegué a conocerlos. No supimos quienes eran.

De unos y otros aprendí algo muy importante en la cultura del haitiano: el respeto. Nadie podía faltarle el respeto a otra persona. No coger lo que no es de uno. Los muchachos no nos podíamos aparecer en la casa con algo que no fuera de nuestra propiedad. Se exigía mucho por eso.

Había que saludar siempre. Los hijos no podían estar presentes en las conversaciones de las personas mayores.

Se vía con miedo a ello.

Cuando llegaba a la casa una persona adulta los niños nos ocultábamos, desaparecíamos del escenario. Regularmente las hembras nos íbamos para la cocina a trabajar y a hacer otros quehaceres para que los adultos conversaran.

Era tanto la rectitud en esta situación que los hijos no llegaban a comunicarse mucho con los padres, porque esa comunicación era hasta considerada una falta de respeto.

En aquellos tiempos habían costumbres que el haitiano las llevaba demasiado lejos. Eso provocaba que habían hijos que temblaban ante la presencia del padre. La única comunicación válida era obedecer las leyes de los mayores.

Eso abundaba mucho en la comarca. En una fiesta el hijo no podía hacer nada más allá de lo que le habían dicho sus padres. Muchas de las muchachas no se podían maquillar porque el padre no quería, aun cuando tuvieran 20, 30 años o más.

Se vivía bajo el mando absoluto de los mayores

ºMi papá me mudó para casa de mi abuela y empecé a vivir con ella hasta los cinco o seis años en que me mudé con una tía casada también con un haitiano venido en un segundo grupo en aquel entonces.

Entonces vino a Cuba mi bisabuela a buscar a su hijo, mi abuelo, por la relación que éste tenía con mi abuela, quien ya era madre de los niños que había dejado en Haití. El abuelo no se quiso ir y, entonces, mi bisabuela se llevó consigo para Haití a Evelia Félix Veranes, una tía mía, quien aún se mantiene por allá, casada y con ocho hijos.

Por esa separación se perdieron los vínculos familiares, entre otras razones, porque no se carteaban debido a que no sabían leer y escribir. Recientemente una sobrina mía, que reside en Camaguey, viajó a Haití y encontró a Evelia y conversaron. Pero, según refiere mi sobrina, ella está resentida y casi nos no quiere reconocer como familiares suyos. Vive en Saint Jean, en Okay

Fui creciendo.

Aquello era una zona cafetalera y había que trabajar duro recogiendo café. Así era la vida en aquellos tiempos.

En el barrio todos eran haitianos y los viejos no dejaban que sus hijos hablaran en español. Había que hablar obligatoriamente en creole.

Mi papá quería que nosotros habláramos en francés, porque decía que el creole era la lengua de los atrasados. El nació en Francia y hubo ese problema del idioma entre él y mi mamá, que sí hablaba en creole.

Aquellos eran tiempos tristes. El domingo era un día especial. En la mañana había que ir caminando hasta la iglesia y, por la tarde, acudíamos ante un señor llamado Rafael Dulier, que tenía un poder, y se daba el culto.

El lunes todo el mundo iba para el trabajo y las muchachitas, principalmente las mayores, se quedaban en casa. Aprendían a tejer, a bordar o coser. Tenían que trabajar mucho.

Era obligado que los niños, en especial los varones, trabajaran y por lo tanto no acudían a la escuela.

No se nos dejaba comer con el plato en la mano, sino colocado en la mesa, sonar los cubiertos o soplar la comida, sí andar bien vestidos, calzados y asistir regularmente al templo. Esa era la educación familiar que recibimos

Se hacían las fiestas de pascuas, los banquetes, y todo el mundo, hasta los niños, sentados alrededor de la mesa. Eran colocados los platos típicos de Haití, las ensaladas, los dulces.

El primero de enero, Día de la Independencia de Haití, todos los vecinos confeccionaban sopa de calabaza. Aquello era muy hermoso porque todos comían en todas las casas que visitaran.

La tradición muestra que eso era así porque durante la guerra de la independencia los esclavos haitianos pasaron hambre debido a que no había mucha comida. La calabaza fue su alimento por excelencia y gracias a ella sobrevivieron.

Los haitianos con un poco de más conocimientos propusieron y lograron una vez independientes que se celebrara este día con una sopa de calabaza con carne y otros componentes.

Por eso es que, durante toda la noche anterior, se ponen a hervir los huesos de res para que, desde bien temprano el primero de enero, se pueda ya estar consumiendo la sopa de calabaza en todas las mesas de cada casa de haitiano.

También ese día cada quien estrena su ropa nueva y visita con ellas puestas a sus parientes y vecinos.

En los templos e iglesias se pasa toda la noche entonando canciones y plegarias.

Al clarear el día comienzan los festejos, muy lindos, por la independencia de Haití. En Cuba, por la conservación de nuestra cultura, siempre lo celebramos tanto los haitianos autóctonos como sus descendientes.

También se hacían festejos en la Semana Santa. En todas las casas de haitianos se disfrutaba del dulce de frijoles caballero. Cada quien visitaba a los otros y consumían mucho dulces. Mi abuela los hacía y servía a los visitantes en unos vasos.

Las comidas haitianas eran variadas. Estaba el fufú (quimbombó, mucha carne y varias viandas), que no se masticaba sino que sólo se tragaba, comían mucho frijol gandul, boniato, frijol caballero. Eran comidas parecidas a la cubana

Una tía mía tenía una escuela donde enseñaba a leer y a escribir (con la cartilla el Cristo, A, B y C). Ibamos un grupito, porque en ese barrio no había escuela y, los domingos, acudíamos a la iglesia.

Hice el segundo o tercer grado con la profesora Cristina Mato Torres, que era muy buena. Llegó el triunfo de la Revolución y construyeron una escuelita en el lugar, donde cursé los primeros grados.

Mi papá me llevó de vuelta a su lado. Estuve poco tiempo pues fue cuando me trasladé hacia La Habana a estudiar, ya con cuarto grado. La maestra me regaló el libro de La edad de oro y, por ella, se me despertó el interés por convertirme en maestra.

En el tren donde me trasladé hacia La Habana vinieron las muchachas del Plan de Becas conocido como las Ana Betancourt, en el año 1961, mucho antes del ciclón Flora.

Estuve becada en Malanga, villa Viriato, y en las vacaciones nos llevaban hacia nuestras casas. Muchas muchachitas no regresaron de nuevo a la beca, pero yo sí, estudié los otros grados de la enseñanza primaria y llegué a graduarme de maestra en 1972.

Trabajé en el Plan Primero de Mayo, en la atención a los llamados Hijos de la Patria, los huérfanos, en la zona de Miramar.

Cuando me gradué me enviaron a trabajar a Oriente, en Jamaica, Guantánamo, donde comencé mi Servicio Social y que no lo terminé porque me casé con Fidencio Velásquez Peña, ya fallecido, y tuve a mi hija, Moraima Velásquez Moisés.

Casi toda mi familia se había mudado hacia Camaguey.

Tenía entre quince y dieciséis años. Al nacer mi hija ya no quería estar en aquel lugar porque creía que podía hacer otra cosa.

Trabajé después en la ciudad de Guantánamo, en la escuela Manuel Ascunce Doménech. Tenía muchos alumnos, trabajaba mucho, pero no había avance. La directora, Ana Seisdedos, aplicaba diferencias en el tratamiento a las maestra viejas y a las nuevas. A las nuevas nos daba todos los alumnos malos, y a las maestras de mayor experiencia los alumnos con posibilidades de pasar de grado.

Me gustaba enseñar y lo hacía de buen agrado. Tenía a los muchachos de todos los barrios, aquellos que no eran hijos de “mamá y papá”.

Pensé que podía hacer algo mejor y decidí trasladarme para La Habana con mi niña. Preparé todo. Nadie supo de mis intenciones. Cuando terminó el curso me trasladé hacia La Habana. Mi hija estaba en edad de círculo infantil.

En la capital viví en muchos lugares, siempre con mi hija. Empecé a trabajar en la escuela ubicada en una antigua estación de policía en la calle Picota, en la Habana Vieja. Allí obtuve experiencias muy bonitas. Trabajé con alumnos que no eran fáciles, pero me querían tanto que yo era feliz en esa escuela. Mi hija comenzó a asistir al círculo infantil, y continuó el preescolar en la propia escuela en que yo trabajaba.

Estuve trabajando en esa escuela hasta el año 1980, en que fui a una misión internacionalista.
GONZALO ALTIDO ALLINO, EL GUANTANAMERO RECUERDA UNA EPOCA

No pretendo contar un cuento ni escribir una historia. Simplemente narraré pasajes de mi vida como descendiente de haitiano en Cuba.

Nací el tres de diciembre de 1933 en una finca cañera llamada Manantial, formada aproximadamente por unas 27 caballerías, en el actual municipio de El Salvador, de la provincia de Guantánamo.


El dueño de la finca era Luis Faure, casado, y su esposa tenía otra finca más pequeña, de unas siete caballerías. Colindaba con las fincas cañeras San Manuel, al Este, San Felipe al Oeste, San Bartolo, al Norte y San Manuel al Sur. La finca tenía un mayoral, Felito, persona pacífica.

Soy hijo de Ceduan Artido Montera, rebautizado en Cuba como Eduardo, y de Angili Allinó Yebe, ambos nacidos en Port Salut, Haití. El llegó a Cuba en el 1914, los diez años de edad, y ella en el propio año en que nació, en 1925, los dos por Santiago de Cuba. De allí fueron a parar a Guantánamo, donde residieron hasta sus últimos días

En total fuimos siete hijos del matrimonio de ellos dos: seis varones (uno ya fallecido) y una hembra (fallecida).

También vinieron a Cuba una hermana y un hermano de mi padre y un hermano de mi madre, todos fallecidos ya.

Había una haitiana que hacía de comadrona. Su nombre: Cristina Semaná. Ella también nos cortó el ombligo a casi todos los jóvenes descendientes de haitianos nacidos en la zona. No tenía descanso. A veces era buscada a altas horas de la noche o de madrugada para atender a una parturienta.

En este lugar crecimos varios jóvenes en la misma época, unos 25 hijos de haitianos de más o menos la misma edad, éramos muy unidos. Allí también había jamaicanos que compartían con nosotros.

Nos reuníamos para ir a la escuela, en un lugar llamado Agapito, a tres kilómetros de donde yo vivía, pero a todos se nos hacía camino ir a ella. El dueño de aquella finca tenía cinco hijos (hembras y varones) y por eso accedió a que se instalara allí ese centro de enseñanza.

Cuando salíamos en el horario de receso nos íbamos hasta los campos de siembra cercanos a comer caña, guayaba, ciruela y otras frutas. que quedaba a cuatro kilómetros de distancia.

Jugábamos a la pelota, nos bañábamos en los pequeños arroyuelos de la zona y así pasábamos parte del tiempo que no dedicábamos a trabajar en el campo.

También íbamos a las fiestas de bembé y otros lugares.

En el lugar llamado Santa Rita se efectuaba bembés los días 16 y 17 de diciembre, celebrando la fecha de San Lázaro. Valentín estaba al frente de un bembé y un tal Yira atendía otro. Este último, tiempo después, en época de la lucha revolucionaria contra el dictador Fulgencio Batista, fue ejecutado por los rebeldes, ya que se dedicaba a chivatear a los revolucionarios y a gentes sencillas de la zona.

Otra fiesta que se celebraba era e 21 de abril, el día de San Anselmo. Se celebraban bautizos, corrida de caballos y bailes populares.

En contadas ocasiones nos íbamos para el cine -distante a cinco kilómetros- y, al regresar a nuestras casas, nos cambiábamos de ropa e íbamos directo para el corte de caña y aprovechar el tiempo nocturno o de madrugada, sin sol.

Más al Oeste de donde nací estaba el central Ermita (hoy Costa Rica), dirigido por Juan Linares, persona muy exigente. Los dueños, mister Randol, mister Elmo y mister Sam, eran norteamericanos. Allí quedaba el cine donde se daban funciones con dos filmes en cada tanda por diez centavos la entrada. Otro lugar al cual íbamos al cine era en Cuneira, a cinco kilómetros del lugar de residencia. Allí también acudíamos a jugar pelota, a escuchar música en la victrolas de los bares y a pasear por el andén ferroviario.

En otro sitio, llamado San Manuel, distante a dos kilómetros de mi zona, jugábamos a la pelota, íbamos a una pequeña presa donde nos bañábamos y bañábamos a los animales. Un carnero era dedicado a dar vueltas alrededor de la bomba mediante la cual les llegaba el agua a un tanque para su distribución entre los vecinos. Varios haitianos y jamaicanos residían en el lugar.

Asistíamos regularmente sábado y domingos a un bar nombrado “El Bayeye, donde había una victrola (o traganiquel). Su dueño se nombraba Erbidelio.

En una oportunidad se realizaba una fiesta en el local del sindicato y, de pronto, se produjo un accidente ferroviario. El tren cañero iba subiendo una pendiente y no la pudo rebasar. Le hicieron un corte pero la parte de atrás retrocedía y colisionó contra otro tren que estaba detenido en la distancia. Hubo un muerto y pérdidas materiales de consideración.

Cerca de mi casa vivía la familia de apellido Cruz. El viejo era una persona pacífica, muy tratable. Pero su mujer era agresiva. Tenían varios árboles de mango y los muchachos íbamos a buscar esa fruta y, en muchas ocasiones, ella nos lo negaba.

En otro lugar cercano, La Retranca, vivía una familia de apellido Acebal. Varios de sus muchachos iban con nosotros a la escuela y a jugar pelota.

Una familia adinerada, los Casal, poseían en la zona tiendas comerciales, camiones, una farmacia y también en Santiago de Cuba un almacén. Antes que ellos hubo una sociedad dominada por un tal Pedro Torrel, quien le vendió sus propiedades a los Casal.

La zona era asentamientos de varios haitianos en la década de 1930. Se dedicaban a cortar caña y a otras labores como trabajar en los campos de sembradíos de frutos menores.

Estaba Carlos, sobrino de Niní y de Fela. Niní tenía una finquita en el lugar conocido por La Victoria, y Fela otra en San Juan.

Más adelante quedaban San Bartolo Arriba y San Bartolo Abajo, asentamientos haitianos de cortadores de caña. Varias haitianas se dedicaban en ambos lugares la venta de dulces, pan, bacalao y otros alimentos de la culinaria haitiana.

Margarita, otra haitiana, y la familia de Ane poseían finquitas sembradas de caña.

Muchos de aquellos haitianos fueron repatriados a Haití en esa época de 1930, un grupo grande no quería irse. Fueron obligados, a una salida forzosa. Esto sucedió masivamente, al menos en dos oportunidades, según recuerdo.

Otro mayoral, Antonio María Alemañy, en el batey , era una persona muy popular en el territorio. Organizaba fiestas en su casa en las que participaban muchas personas distintas. No hacía distinción de clases.

El batey, distante unos dos kilómetros de donde vivíamos, se mantenía alegre. Residía allí muchas familias humildes, como los Pico, los Ventura, los Ruiz, los Aguilera, los Puebla, los Masso y tantas otras. Vivían varios haitianos y jamaicanos. Abundaban las muchachas bonitas. Se jugaba mucho a la pelota y se daban fiestas.

Vivían allí Cipriano Salazar, Panuncia, Arrastre, Lamotte y otros veteranos de la Guerra de Independencia. Lamotte acostumbraba a declarar que, si cuando el marine norteamericano ultrajó a José Martí subiéndose en su estatua en el Parque Central, en la capital del país, y orinarse desde allá arriba, él, en persona, lo hubiera matado por esa falta de respeto.

Al comenzar el período de cortes de caña todo se ponía en función de esa actividad. Era un martirio participar pues era prácticamente el único trabajo accesible para los haitianos. Se formaban discusiones y hasta broncas por tener un “cayo” de caña para participar en los cortes. Recuerdo una famosa riña de estas entre uno llamado Genaro y otro que no recuerdo su nombre. Aquello fue terrible entre esos dos hombres enredados por ganarse el derecho a trabajar en el corte de caña.

La vida nos obligaba a ello para enfrentar y sobrevivir aquella sociedad. En el llamado “tiempo muerto” compartíamos lo poco que teníamos. Se salía hacia las zonas cafetaleras, para participar en su cosecha, donde se pagaba muy bajo precio por cada lata del grano recogido.

Las injusticias con los haitianos eran de todo tipo.

Teodoro Martínez, un policía designado para aquella zona, se distinguía por su conducta abusiva y aprovechadora. Era hermano del mayoral Felito. En una oportunidad quiso abusar de su tío político, quien tuvo que guarecerse en casa de una familia vecina. Un haitiano empleado de la finca, llamado Luisma, intervino y protegió al perseguido.

El propio policía, impulsado por los chismes de su esposa acerca de problemas sobre animales que no quería que los amarraran en los pastos mejores, fue en una oportunidad a mi casa. Ofendió a mi padre y a un hermano mío. Eso provocó que se entablar una acción judicial, en aquel entonces en la ciudad de Santiago de Cuba, pero que finalmente todo quedó amañado a favor del policía y de su esposa.


Rancho Grande se llamaba el lugar donde había un centro comercial propiedad de la familia Casal. Allí había un mayoral llamado Montero, siempre de visita en el Cuartel de la Guardia Rural denunciando injustificadamente a las personas. Tenía su casa atrincherada, rodeada de una barrera con sacos de arena, y poseía un arma de fuego.

En una ocasión estábamos cortando caña en San Juan. Habían transcurrido varios días y no se recogía la caña cortada. Fui aproximadamente a la una de la tarde a hablar con el mayoral Montero para que nos mandara un camión para sacar la caña amontonada en el suelo. Lo encontré sentado en el portal de su casa. Lo saludé y le planteé el asunto. Con tono despectivo me respondió y negó lo que le estaba proponiendo. Su argumento: había que sacar primero la caña de la Compañía primero que la de los colonos.

Según versiones de la época, se decía amigo personal del dictador Fulgencio Batista. Fue ajusticiado en tiempos de Revolución por su mala conducta con los trabajadores.

lunes, marzo 19, 2007

PRESENCIA RENE PREVAL, PRESIDENTE DE HAITI, ACTUACION DEL UNICO GRUPO VOCAL EN CREOLE DESANDANN

El presidente de Haití René Preval asistió en la noche del domingo 18 de marzo a la gala del encuentro de la Semana de la Francofonía 2007, donde actuó el grupo vocal Desandann.

Acompañado por los embajadores de Francia y de Haití en la Mayor de las Antillas, Marie- France Pagnier y Jen Raymond Simon, respectivamente, y de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y otros representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el país, Preval disfrutó también de la actuación del grupo de danzas árabes Aisha-Al-Hanan.

El Presidente haitiano arribo a Cuba media horas antes, y fue directo desde el aeropuerto hacia el teatro del Auditorium del Museo Nacional de Bellas Artes donde se presentaría el grupo vocal.

Desandann, único grupo vocal en creole conocido hasta el momento en Cuba y en el área del Caribe, incluido el propio Haití, surgió en 1994 como iniciativa de varios descendientes de la comunidad haitiana, en especial de su directora, Emilia Díaz Chávez, graduada de Dirección Coral en 1978.

Su repertorio, todo en creole, proviene del folklore haitiano y muestra hoy día diversos ritmos y géneros: el yambalú, el merengue, música de origen religiosa del vudú, y otros. A veces incorporan movimientos corporales, muy típico en el haitiano y con cierta influencia cubana, como acompañantes de la interpretación oral.

Tanto en Haití, donde han actuado en varias oportunidades, como en Estados Unidos de Norteamérica –lugar en el que han estado en tres oportunidades-, Francia, Canadá, Martinica y México han conocido de su maravilloso arte vocal.

El grupo ha sido premiado en diversos certámenes nacionales e internacionales, y recibido el reconocimiento y homenaje de las autoridades y pueblo de la provincia de Camaguey y de otros territorios del país.

Antecedió a su actuación en la gala la interpretación de varios números vocales de la Cantoría Martha Jean Claude, una agrupación de niños descendientes de haitianos de 6 a 16 años de edad, y dirigidos por Teresita Romero Miranda, del propio grupo Desandann.

En ocasión de la Semana de la Francofonía 2007 se realizó el viernes 16 una conferencia sobre el aporte de Jacques Roumain a la promoción de la diversidad cultural, a cargo del Doctor Jean Maxius Bernard, Consejero a cargo de los asuntos culturales de la Embajada de Haití en Cuba, y una degustación de variados platos típicos haitianos.

sábado, enero 20, 2007

JORNADA`POR TRIOMPHE des RÉVOLUTIONS de LA HAÏTI ET de LA CUBA Beatriz Cortes Alfaro

La Havane, 16 ene (AIN) Une journée de bons accueils par les anniversaires du triomphe des révolutions haïtienne, en 1804, et une Cubaine, en 1959, les deux le premier de janvier, réalisent des descendants de Haïtiens résidés à la Cuba durant tout janvier.

Des offrandes florales devant les bustes de José Martí, Toussant Louverture et Alexandre Petion dans les parcs la Centrale et de la Fraternité, dans la capitale du pays, ils(elles) ont initié les célébrations qui s'étendent dans tout le pays sur des communautés de cet etnia assis dans Guantánamo, Saint-Jacques-de-Cuba, Camagüey et d'autres provinces.

Le 19 de ce mois on réalisera dans le siège de l'Association de la Caraïbe l'une de ces activités, qui embrasse un programme varié de manifestations de la culture haïtienne dans la plus grande Antilla.






GRAFICAS DEL ENCUENTRO DE DESCENDIENTES DE HAITIANOS CELEBRANDO TRIUNFOS DE LAS REVOLUCIONES DE HAITI Y DE CUBA